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Costa Rica entre los más preparados para impulsar el mercado de “Internet de las cosas” en América Latina

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Costa Rica entre los más preparados para impulsar el mercado de “Internet de las cosas” en América Latina

4 de Noviembre, 2020
Autor: Lucía Molina

Esta tecnología forma parte de la economía del futuro y se proyectan más de 100 mil millones de conexiones para el 2025. Sin embargo, Costa Rica solo la ha impulsado con esfuerzos aislados, analiza el último informe de Prosic-UCR.

El IoT es una tecnología emergente que conecta el mundo físico con el virtual. En otras palabras, se refiere a objetos que normalmente no relacionamos con computadoras, pero que utilizan Internet y en muchas ocasiones recolectan datos para su análisis.

Por esta razón, el IoT se relaciona con otras tecnologías de la cuarta revolución tecnológica como el Big Data y la Inteligencia Artificial (AI). La relación entre estas permite la automatización de procesos, la predicción de acciones, el monitoreo sin intervención humana y la personalización de los servicios.

Este tipo de tecnología ya es parte de muchos hogares y la vida cotidiana de las personas por medio de los teléfonos móviles, relojes y parlantes inteligentes, automóviles con sensores de impacto, electrodomésticos que se controlan de forma remota y otros.

Diferentes publicaciones de empresas como Huawei, McKinsey, el Banco Interamericano de Desarrollo y Cisco, compiladas por el último informe del Programa Sociedad de la Información y el Conocimiento (Prosic) de la Universidad de Costa Rica (UCR), señalan un crecimiento acelerado en la adopción de este tipo de dispositivos y su valor en el mercado.

Las publicaciones calculan que esta tecnología alcanzará hasta 100 mil millones de conexiones para el 2025 con un valor de mercado de hasta $11 mil millones.

Es importante señalar que hay variaciones importantes entre publicaciones sobre estos cálculos, lo que dificulta confiar en las cifras, pero incluso las cifras más modestas apuntan a un gran crecimiento de este mercado.

Costa Rica, Chile y Brasil son los países más preparados de la región para impulsar este mercado, según un estudio del 2018 de Deloitte recuperado por el informe del Prosic. Sin embargo, a la fecha nuestro país no cuenta con políticas públicas específicas que lo impulsen.

“Costa Rica lo ha ido incorporando en ciertas líneas y el Gobierno sabe que es necesario incorporar estas tecnologías, pero no fue posible encontrar un proyecto específico o acciones concretas para implementar el IoT. Los esfuerzos encontrados son propios de las universidades que han abierto cursos y técnicos, por ejemplo”, explicó Keilin Molina, autora del capítulo de IoT del informe de Prosic.

Brasil fue el primer país de América Latina en adoptar una estrategia nacional de IoT en el 2017, apunta el informe. Entre las iniciativas propuestas e implementadas está el uso de Big Data para controlar el tráfico, reducir las listas de espera en los hospitales, aumentar la productividad de las cosechas y mejorar la respuesta al cambio climático y los desastres naturales. En otros países como Colombia, México y Argentina también hay iniciativas incipientes.

Ventajas y retos para el país

Según Molina, el recurso humano especializado y la infraestructura de Internet en el país son las que le dan la ventaja para incorporarse a este tipo de desarrollo tecnológico. “Aún no tenemos muchos profesionales especializados en IoT, pero tenemos ingenieros muy bien preparados y técnicos especializados en hardware, redes y software. La cobertura de Wifi en el país puede mejorar, pero es buena, lo que también nos favorece” mencionó Molina.

En Costa Rica, un 96% de los hogares tiene acceso a un teléfono móvil, un 86% a Internet y un 46% a una computadora, según datos del 2019 recopilados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). A pesar del nivel de acceso y cobertura que hay en el país, la alfabetización digital es un reto que el país tiene que enfrentar para el desarrollo de este tipo de tecnología, el mercado y su incorporación en las políticas públicas.

El informe de Prosic atribuye a los bajos niveles de alfabetización digital que más de la mitad de los hogares costarricense no cuenten con Internet: “Un 15,5% dice no saber cómo utilizar Internet, mientras que un 38,5% dice que no necesitan Internet” Aunque el segundo porcentaje no puede determinarse directamente como analfabetismo digital el informe dice que es altamente probable que sea por esta razón, ya que actualmente el Internet es una herramienta fundamental en todas las áreas de nuestra vida cotidiana.

Estos datos tampoco reflejan completamente el nivel de analfabetismo digital ya que muchos hogares pueden tener acceso al Internet y a diversos dispositivos que lo utilizan, pero pueden no saber cómo sacarle provecho a la tecnología.

“Hay una parte de la población que solo usa los dispositivos móviles para llamar y mandar mensajes y el IoT se relaciona con cómo podemos controlar la lavadora desde el teléfono, por ejemplo, pero si la gente no está alfabetizada con las utilidades a las que tiene acceso no puede aprovecharlas”, lamentó Molina.

La ciberseguridad es otro reto para el desarrollo del IoT a nivel global, el desarrollo de la tecnología avanza más rápido que la le

En esta materia, el Prosic recomienda una “urgente reforma” a la normativa de protección de datos personales de Costa Rica para que cumpla con los estándares internacionales y se adapte a las necesidades locales. “En esa misma línea, la Agencia de Protección de Datos de los Habitantes (Prodhab) debe fortalecerse, debe buscarse su independencia y se le deben garantizar los recursos para que pueda cumplir con los objetivos y funciones que asigna la ley”, apunta el informe.

Finalmente, los dos factores, ciberseguridad y alfabetización digital, se manifiestan juntos en un síntoma de la cultura digital a nivel mundial: un 88% de los usuarios de Internet aceptan los términos y condiciones sin leerlos, según un estudio del 2018 recuperado por Prosic. “Es un preocupante dato, tomando en cuenta los riesgos de la explotación de esto por parte de desarrolladores inescrupulosos que abusen de esta ventaja”, agrega el informe. La inteligencia artificial, el Big Data y el desarrollo del IoT representan una innumerable cantidad de oportunidades para mejorar la vida de todas las personas y el desarrollo de los países pero al mismo tiempo requiere de discusiones éticas y técnicas que aseguren un marco normativo seguro y respetuoso de los derechos humanos, concluye el informe.